El GLP o autogás lleva años siendo la alternativa más barata en el surtidor, y sin embargo mucha gente no sabe bien qué es ni si le conviene. Vamos a aclararlo.
Qué es el GLP
El GLP (Gas Licuado del Petróleo) es una mezcla de propano y butano que se almacena líquida a presión. Como carburante de automoción se conoce como autogás. Un coche de GLP es en realidad bifuel: mantiene su motor de gasolina y su depósito, y añade un segundo depósito de gas. Arranca en gasolina y, en segundos, cambia a gas de forma automática. Puedes alternar entre ambos.
Por qué es tan barato
El autogás está menos gravado con impuestos que la gasolina y el diésel, por lo que su precio por litro suele rondar la mitad. Consume algo más de litros por cada 100 km (el gas tiene menos energía por litro), pero aun así el coste por kilómetro sale claramente inferior.
Cuánto se ahorra de verdad
Como referencia orientativa: si la gasolina cuesta el doble por litro y un coche de GLP consume en torno a un 15-20% más de litros, el ahorro neto por kilómetro suele situarse alrededor del 30-40% frente a gasolina. En quien hace muchos kilómetros, eso son cientos de euros al año.
A quién le compensa
- Sí, claramente: quien hace muchos kilómetros (largas distancias, trabajo, VTC, familias que usan mucho el coche). Cuantos más km, antes se amortiza la instalación.
- A valorar: quien compra coche nuevo con opción de GLP de fábrica, porque el sobrecoste es bajo y evita transformaciones.
- Probablemente no: quien hace pocos kilómetros al año; el ahorro tardaría demasiado en compensar el coste de la conversión.
Ventajas añadidas
- Etiqueta ECO de la DGT, con las ventajas de acceso y aparcamiento que eso da en muchas ciudades.
- Más autonomía combinada, al sumar dos depósitos.
- Emisiones algo menores que en gasolina pura.
Inconvenientes a tener en cuenta
- Coste de instalación si transformas un coche ya existente (suele rondar unos cuantos miles de euros).
- Menos estaciones que las de gasolina o diésel, aunque la red no para de crecer. Conviene comprobar dónde repostar en tus rutas habituales.
- El depósito de gas resta algo de espacio (a veces ocupa el hueco de la rueda de repuesto).
- Requiere una revisión periódica específica de la instalación.
En resumen: si haces kilómetros, el GLP es hoy una de las formas más eficaces de bajar el coste por kilómetro sin renunciar a la comodidad de repostar rápido. Si apenas usas el coche, el ahorro no compensará la inversión.
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